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Examen
de conciencia por los mandamientos
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Es
necesario confesar los pecados graves, o "mortales" que
son los que tienen como objeto una materia grave (contra
los Mandamientos), se cometen con pleno conocimiento y
consentimiento deliberado. Sin embargo, para una
profunda y progresiva conversión, será bueno que también
te arrepientas y confieses tus pecados veniales. A
continuación tienes un cuestionario (que incluye
virtudes y defectos) para ayudarte a examinar tu
conciencia.
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Primer Mandamiento
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¿Tengo a
Dios por encima de todo y trato de aumentar mi fe y mi
amor a Dios? ¿He admitido en serio dudas contra verdades
de la fe? ¿He negado alguna verdad de fe? ¿He recibido
indignamente algún sacramento? ¿He leído, visto
divulgado alguna publicación contraria a la fe católica?
¿He desesperado de mi salvación o he abusado de la
confianza en Dios para pecar tranquilamente? ¿He hablado
irreverente mente de las cosas y personas sagradas? ¿He
practicado superstición, el espiritismo y cosas
semejantes?
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Segundo
Mandamiento
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¿He
blasfemado? ¿He pronunciado palabras injuriosa contra
Dios, la Virgen María, los santos o las cosas sagradas
incluso delante de otros? ¿He dejado de cumplir
culpablemente algún voto o promesa? ¿He pronunciado el
santo nombre de Dios sin respeto e irreverentemente? ¿He
jurado con mentira o sin necesidad?
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Tercer
Mandamiento (y Mandamientos de la Iglesia)
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¿He
santificado el domingo, asistiendo consciente y
devotamente a la celebración de la Eucaristía y
guardando el descanso sagrado? ¿Dedico el domingo a la
familia, a obras caridad, a cultivarme espiritual y
humanamente? ¿Acepto docilidad lo que me enseña la
Iglesia? ¿Cumplo sus mandamientos?
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Cuarto Mandamiento
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¿Honro a
mis padres con el amor, el respeto y la obediencia, o
los maltrato y hago sufrir con mi conducta, mi soberbia,
mi egoísmo o malos tratos? ¿Ayudo a mis padres sus
necesidades, enfermedad, ancianidad? ¿He reñido con mis
hermanos, no me hablo con alguno de ellos, les tengo
envidia o les he dado mal ejemplo?
Los padres habrán de preguntarse si tratan bien a sus
hijos, les dan ejemplo, cuidan de su formación
cristiana... Y los esposos, si toman en serio el amor
conyugal.
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Quinto Mandamiento
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¿Tengo
odio, rencor o enemistad con alguien? ¿He deseado algún
mal a mi prójimo? ¿He tratado mal a alguien con envidia,
ira, desprecio, burla? ¿He escandalizado a otros,
induciéndolos al mal? ¿He causado algún mal físico a
otros? ¿He quitado la vida a alguien, en todos los
sentidos? ¿He abortado o colaborado en aborto o
eutanasia? ¿He conducido imprudentemente el coche o la
moto? ¿He atentado contra mi vida? ¿Me he dejado llevar
de la gula? ¿He tomado drogas, o alcohol en exceso? ¿He
corregido evangélicamente al prójimo, para que evite los
peligros físicos o espirituales?
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Sexto y noveno
Mandamientos
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¿Me he entretenido en pensamientos,
deseos o recuerdos impuros? ¿He guardado debidamente la
vista y demás sentidos? ¿He cometido -o deseado- alguna
acción impura: solo o con otros, de distinto o del mismo
sexo, parientes, consagrados, menores de edad? ¿Me he
puesto en peligro consciente de pecado: diversiones,
lecturas, espectáculos, páginas indecentes de Internet?
¿Tengo amistades peligrosas? ¿Guardo debida castidad en
el noviazgo o en el matrimonio?
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Séptimo y décimo Mandamientos
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¿He robado alguna
cosa o cantidad de dinero? ¿Lo he devuelto? ¿Cumplo
fielmente mis deberes sociales: impuesto, seguros,
votaciones, etc.? ¿Me tomo en serio el precepto divino
del trabajo, que para algunos se concreta en el estudio?
¿Reacciono como cristiano contra abusos e injusticias
que perjudican a los más débiles? ¿He apoyado programas,
de acción social o política, inmorales y anticristianos?
¿Contribuyo con mis bienes a las necesidades de la
Iglesia y de los pobres?
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Octavo Mandamiento
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¿He mentido? ¿He
reparado el daño derivado de mis mentiras? ¿He criticado
a otros, descubriendo faltas graves? ¿He violado la
intimidad de otros: correspondencia, conversaciones,
secretos? ¿He hecho juicios temerarios contra el
prójimo? ¿Los he comunicado a otra persona? ¿He
rectificado ese juicio erróneo? ¿He calumniado a otros
atribuyéndoles algo que es falso? ¿He reparado o estoy
dispuesto a reparar esa calumnia? ¿Soy consciente de
que, por encima de las diferencias ideológicas o
políticas que dividen, está el amor cristiano que ama al
adversario? |
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