¿Sabes qué quiero / dulce María?
Estrella mía / te quiero amar.
Hermosa Reina, / siempre a tu lado
cual siervo amado / quisiera estar...
No sé qué darte / si no es mi vida;
toda perdida / la quiero en Ti"
"Dulcísima esperanza, / celeste amor, María,
tú eres la vida mía, / mi paz en la aflicción...
Bajo tu hermoso manto, /¡Oh emperatriz querida!,
quiero pasar la vida / quiero morir al fin...
Extiende tus cadenas / y mi pecho cautiva,
que ha de ser, mientras viva, / tu prisionero fiel.
Y así, Reina adorada, /tuyo es mi amor, no mío;
mas Tú a Jesús, confío / harás ofrenda de él".
San Alfonso María de Ligorio